Europa queda fuera de la mesa: EE.UU. y Rusia negocian el futuro de Ucrania sin la UE

Putin advirtió que tropas europeas en Ucrania serían una guerra con Rusia. La coalición de 26 países que prometió esas fuerzas no decide los términos del acuerdo.
Rusia15/09/2026 Pablo Quintero Reyes

Estados Unidos y Rusia negocian el fin de la guerra en Ucrania sin la Unión Europea ni la OTAN sentadas a la mesa. Los enviados de Donald Trump, Steve Witkoff y Jared Kushner, se reunieron con Vladímir Putin en Moscú el pasado 5 de septiembre y con Volodímir Zelenski en Kiev el 6, en un formato bilateral que deja a los gobiernos europeos fuera de la decisión sobre su propio flanco de seguridad.

La reunión del Kremlin terminó tras tres horas sin acuerdo ni comunicado conjunto. El asesor presidencial ruso Yuri Ushakov calificó las conversaciones de constructivas, según el relato de la prensa; un funcionario de la Casa Blanca dijo que se discutieron planes para los próximos pasos, que se anunciarían en las semanas siguientes. Del lado ucraniano, un alto funcionario de la Presidencia afirmó a la AFP que los enviados presentaron propuestas nuevas, sin precisar su contenido.

El formato que Washington eligió reproduce la lógica bilateral de la Guerra Fría: dos potencias deciden, el resto observa. Witkoff usó la palabra trilateral para describir el objetivo, un matiz que busca no aparentar que Estados Unidos consulta solo a Rusia. Pero la Unión Europea y la OTAN quedaron fuera del contacto directo, que corre por una vía separada de ambas instituciones.

El escollo de fondo sigue siendo territorial. Rusia exige el control de todo el Donbás, la región del este ucraniano parcialmente ocupada desde 2014. Ucrania plantea negociar sobre la línea de contacto —el frente militar actual— y se niega a retirar tropas de las zonas del Donbás que todavía controla.

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¿Qué habían prometido los europeos?

El 4 de septiembre de 2026, una coalición de 26 países acordó en París ofrecer garantías de seguridad a Kiev, con la posibilidad de enviar fuerzas si hicieran falta. Entre ellos, Francia y el Reino Unido. Esos mismos líderes aclararon que cualquier despliegue solo ocurriría tras un alto el fuego o el fin de las hostilidades, de modo que no hay tropas europeas en camino de forma inmediata.

Putin respondió a esa coalición el 12 de septiembre desde Nueva Delhi, donde asistió a la cumbre del bloque BRICS. Dijo que desplegar tropas europeas en Ucrania significaría una guerra con Rusia. Al mismo tiempo aseguró que Moscú no tiene motivos para un conflicto con Europa ni planes hostiles contra el continente, según la lectura que hizo el Kremlin de su llamada del 8 de septiembre con Trump.

Las negociaciones estuvieron congeladas desde febrero de 2026. La cita del 5 de septiembre fue la primera en el Kremlin desde el 22 de enero y llegó menos de dos semanas después de la visita a Moscú del director de la CIA, John Ratcliffe. Zelenski declaró que no habrá una nueva reunión trilateral antes de las elecciones parlamentarias rusas del 20 de septiembre.

¿Quién decide el futuro de la seguridad europea?

La contradicción es directa: los 26 países que prometieron poner las tropas no controlan los términos del acuerdo que definiría si esas tropas entran o no. Quien decide el marco es la mesa Washington-Moscú, y quien pone el veto sobre la presencia militar europea es Putin. Europa quedó en el lugar de garante de un pacto que no está diseñando.

Ese reparto tiene una consecuencia de mando. Si la ronda Moscú-Kiev produjera una base de acuerdo, los gobiernos europeos tendrían que valorar términos, calendario y garantías fijados sin ellos, y cargar después con el costo de sostenerlos. El riesgo para Bruselas no es solo quedarse sin asiento; es asumir un acuerdo ajeno.

La advertencia de Putin funciona como candado sobre la única carta militar propia que Europa había puesto sobre la mesa. Marcar el despliegue de tropas como casus belli reduce el margen de los europeos a lo que Estados Unidos consiga arrancarle a Rusia. La coalición de París anunció una capacidad; el Kremlin fijó su precio; Washington administra la negociación. Los tres movimientos apuntan al mismo lugar: la decisión final no está en manos de quien pondría los soldados.


Hechos clave

  • El 5 de septiembre de 2026, Witkoff y Kushner se reunieron con Putin en Moscú; la cita terminó sin acuerdo ni comunicado conjunto tras tres horas.
  • El 6 de septiembre viajaron por primera vez a Kiev para reunirse con Zelenski.
  • El 4 de septiembre, una coalición de 26 países acordó en París ofrecer garantías de seguridad a Ucrania, con posible envío de tropas solo tras un alto el fuego.
  • El 12 de septiembre, desde Nueva Delhi, Putin afirmó que tropas europeas en Ucrania significarían una guerra con Rusia.
  • Zelenski descartó una nueva reunión trilateral antes de las elecciones parlamentarias rusas del 20 de septiembre de 2026.
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