Trudeau advierte: el futuro no puede construirse bajo la lógica de “ganar o perder”

Durante su participación en México Siglo XXI, el ex primer ministro de Canadá Justin Trudeau llamó a jóvenes y gobiernos a replantear las formas de ejercer el liderazgo, defender los avances en derechos humanos y evitar que la concentración del poder —político o tecnológico— termine profundizando las desigualdades
Vitral Mundial04/09/2026 Tatiana Gutiérrez

El mundo enfrenta una disputa cada vez mayor por el poder, pero para Justin Trudeau el gran desafío no consiste en decidir quién gana y quién pierde, sino en encontrar fórmulas que permitan avanzar a todas las partes.

Durante su participación como panelista en México Siglo XXI, el ex primer ministro de Canadá defendió una visión de la política internacional basada en la construcción de alianzas, la negociación y la capacidad de desescalar los conflictos, una postura que vinculó también con la relación estratégica entre México y Canadá frente a las presiones de Estados Unidos en la renegociación del T-MEC.

“En la política internacional no funciona la lógica de ganar-perder”, sostuvo Trudeau.

La fuerza de un aliado frente al poder

Al hablar sobre cómo enfrentar situaciones de presión o incluso de bullying, Trudeau resumió su estrategia en una idea: buscar aliados estratégicos.

Recordó la experiencia de Canadá y México frente a las presiones estadounidenses y destacó que, en escenarios donde existe una evidente asimetría de poder, retroceder momentáneamente o modificar una posición no necesariamente significa perder.

“Echarte para atrás en un trato es importante y así llegamos a un mejor trato”, señaló al referirse a las negociaciones actuales de Canadá.

El exmandatario también recurrió a una anécdota de su juventud, cuando trabajó como cadenero en establecimientos, para explicar cómo aprendió a tratar con personas difíciles y, particularmente, a no responder a las provocaciones con mayor confrontación.

Para Trudeau, esa capacidad de desescalar los conflictos sin dejarse intimidar por demostraciones de fuerza también resulta fundamental en la política internacional.

Los retrocesos también son una señal de cambio

Otro de los ejes de su intervención fue la defensa de los derechos de las minorías.

Trudeau advirtió que cuando sectores de poder intentan revertir conquistas relacionadas con la diversidad, los derechos LGBTQ+ o la justicia social, esto también puede interpretarse como una señal de que las demandas ciudadanas están teniendo impacto.

“Si las personas con poder empiezan a echarse para atrás en cosas que la gente está buscando, es porque estamos teniendo un impacto”, afirmó.

En ese contexto, llamó a los jóvenes a asumir desde ahora un papel de liderazgo y no esperar a ser considerados únicamente como “los líderes del mañana”.

También puso como ejemplo el proceso canadiense de reconocimiento y conciliación con los pueblos indígenas, al señalar que una sociedad puede avanzar cuando tiene la disposición de reconocer los daños provocados por políticas del pasado y modificar aquello que necesita ser transformado.

“Canadá es uno de los mejores lugares del mundo porque estamos dispuestos a mejorar”, expresó.

La inteligencia artificial también concentra poder

Trudeau trasladó su reflexión sobre el poder al terreno tecnológico y particularmente a la inteligencia artificial.

Advirtió que el desarrollo de estas herramientas está encabezado por grandes compañías tecnológicas cuyo principal incentivo puede ser la rentabilidad, mientras que el debate sobre cómo fortalecer las capacidades de las personas queda en segundo plano.

Reconoció que la inteligencia artificial y las nuevas tecnologías generarán una riqueza “astronómica”, pero advirtió que el verdadero desafío será determinar cómo se distribuye esa riqueza.

Si los beneficios quedan concentrados en unos cuantos actores, dijo, el resultado podría ser un escenario de mayor desigualdad y eventualmente un “colapso” social.

Frente a ese panorama, defendió la necesidad de recuperar aquello que la tecnología no puede sustituir: el arte, la música, la creatividad y, sobre todo, la conexión entre las personas.

En una sociedad donde aumenta la sensación de aislamiento, su mensaje fue que el avance tecnológico no debería significar una pérdida de humanidad.

“Nadie puede definir quién eres”

Trudeau cerró su intervención con un mensaje dirigido particularmente a las nuevas generaciones: el poder de definir quiénes somos no debería quedar en manos de otros.

Entre las frases que marcaron su participación estuvieron:

  • “La mentira más grande es que los individuos no importan”.
  • “Nadie puede definir quién eres... a menos que tú le des ese poder”.
  • “Si las personas con poder empiezan a echarse para atrás en cosas que la gente está buscando, es porque estamos teniendo un impacto”.
  • “La riqueza creada por las nuevas tecnologías va a ser astronómica, pero tiene que dividirse o terminaremos con un colapso”.

Más que hablar únicamente de diplomacia, Trudeau planteó una pregunta de fondo: qué tipo de sociedad se quiere construir cuando el poder político, económico y tecnológico se encuentra cada vez más concentrado.

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