
Sheinbaum y Maru Campos acuerdan coordinación en seguridad tras reunión privada en Ciudad Juárez
La presidenta Claudia Sheinbaum y la gobernadora de Chihuahua, María Eugenia Campos Galván, se reunieron en privado este sábado en Ciudad Juárez y acordaron mantener la coordinación entre la Federación y el estado en materia de seguridad. Al salir del aeropuerto, Sheinbaum condicionó ese acuerdo: si la Fiscalía General de la República acredita que un funcionario permitió el ingreso de agentes de la CIA a territorio mexicano, se procederá conforme a la ley.
El encuentro se realizó a la llegada de la mandataria federal a la terminal aérea de Ciudad Juárez, como parte de la gira que Sheinbaum realiza tras su Segundo Informe de Gobierno. Fue privado y ocurrió después de meses sin que ambas coincidieran en un acto público, de modo que la sola foto del saludo ya pesaba antes de conocerse lo que hablaron.
Campos confirmó el encuentro en un mensaje en su cuenta de X, donde dijo que le había escrito una carta a la presidenta para pedir la reunión y que el encuentro "era necesario para ambos gobiernos" después de meses de diferencias sobre la estrategia de seguridad en Chihuahua. Agregó que su gobierno seguirá combatiendo al crimen organizado "con toda la fuerza".
Sheinbaum, por su parte, dijo que hablaron de distintos temas y que los asuntos federales en Chihuahua se atenderán con coordinación, a través de la Secretaría de Gobernación y la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana, según la naturaleza de cada caso.
¿Por qué estaban distanciadas Sheinbaum y Maru Campos?
El distanciamiento nació de un operativo antidrogas realizado en abril de 2026 en la Sierra Tarahumara, Chihuahua, para desmantelar un narcolaboratorio. En ese operativo murieron, en un accidente carretero, dos estadounidenses identificados por el gobierno federal como agentes de la Agencia Central de Inteligencia (CIA) y dos funcionarios estatales que viajaban con ellos.
Sheinbaum sostuvo desde mayo que la presencia de personal extranjero en ese operativo representaba una posible falta a la Ley de Seguridad Nacional y a la Constitución. El 27 de mayo de 2026 confirmó que los dos agentes sobrevivientes fueron retirados del país tras un diálogo entre la embajada de Estados Unidos y la cancillería mexicana, y detalló que habían ingresado con pasaportes diplomáticos como turistas, sin registrarse ante la Secretaría de Relaciones Exteriores ni ante el gabinete de seguridad.
La Fiscalía General de la República atrajo la investigación y citó a comparecer a Campos, a quien la presidenta había señalado por no informar al gobierno federal del operativo. La gobernadora respondió que le "fabrican un caso", mientras que la Fiscalía de Chihuahua abrió en paralelo su propia indagatoria.
El acercamiento se gestó días antes de la visita. Campos envió una carta fechada el 15 de septiembre, recibida ese mismo día por la Presidencia y divulgada el 18 de septiembre en el programa de Ciro Gómez Leyva, con tres peticiones: recibir a Sheinbaum a su llegada, invitarla a la Mesa Estatal de Seguridad en la Torre Centinela para mostrarle la infraestructura del estado, y tratar el suministro de agua y el gusano barrenador, la plaga que frena la exportación de ganado chihuahuense. La presidenta no acudió a la Torre Centinela; el encuentro fue en el aeropuerto.
¿Por qué importa esta reunión?
La reunión mide quién controla el tablero. Campos pidió el encuentro por carta y lo hizo público, y Sheinbaum lo concedió, pero en sus términos: en el aeropuerto y no en la Torre Centinela, el espacio donde la gobernadora quería exhibir su estrategia de seguridad. El lugar del encuentro ya marca de quién fue la ventaja.
El acuerdo de coordinación llega con una condición encima, porque Sheinbaum no cerró la investigación de la FGR: la dejó abierta y la nombró frente a Campos. Mientras el expediente sobre los agentes de la CIA siga vivo y pueda alcanzar a la gobernadora o a funcionarios de su gobierno, la coordinación anunciada se sostiene sobre un pendiente que decide la Federación, no el estado.
Cada una sacó algo distinto del encuentro. Campos obtuvo la imagen del diálogo y de haber sido recibida, y reafirmó su papel de gobernadora de oposición que defiende Chihuahua, mientras que Sheinbaum se mostró abierta a la coordinación sin soltar la palanca, porque la última palabra sobre las responsabilidades la tiene la FGR, que depende del andamiaje federal.
El encuentro baja la tensión, pero no resuelve el fondo. La foto del acercamiento convive con una investigación abierta que puede reactivar el conflicto en cualquier momento: la coordinación quedó pactada, y el pendiente que la condiciona, también.
Hechos clave
- Sheinbaum y Maru Campos se reunieron en privado en Ciudad Juárez el 19 de septiembre de 2026, a la llegada de la presidenta a la terminal aérea.
- Ambas acordaron mantener la coordinación entre la Federación y Chihuahua; los temas federales se atenderán vía Segob y la SSPC.
- El distanciamiento surgió de un operativo de abril de 2026 en la Sierra Tarahumara, donde murieron dos agentes identificados como de la CIA y dos funcionarios estatales.
- La FGR mantiene abierta la investigación y citó a comparecer a la gobernadora; la Fiscalía de Chihuahua abrió su propia indagatoria.
- Sheinbaum advirtió que, si se acredita que un funcionario permitió el ingreso de los agentes, se procederá conforme a la ley, sin importar el nivel de gobierno.


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